Los barcos hundidos o pecios. -(Del b. lat. pecium). 1. m. Pedazo o fragmento de la nave que ha naufragado. 2. m. Porción de lo que ella contiene. 3. m. Derechos que el señor del puerto de mar exigía de las naves que naufragaban en sus marinas y costas. En fin, como les decía, los barcos hundidos o pecios a todos nos llaman la atención: Primero ¿Por qué se hundieron? segundo ¿Qué los hundió? tercero ¿Quién los hundió? y cuarto ¿Por qué nos llaman la atención? ¡¡¡AAAhhh!!! Contestando a esta última pregunta… por curiosos… simple y sencillamente “por curiosos”, los seres humanos somos por naturaleza, chismosos, intrigosos, fisgones y nos encanta meternos donde nadie nos llama. Este es pues, el caso que a continuación nos refiere: Hace algunos días tuve la suerte de recibir un correo de México Azul Expediciones con la invitación para realizar una especialidad en barcos hundidos (PADI) Professional Association of Diving Instructors o Put Another Dollar In (este último es una bromita de mi querida amiga Luciana). Me emocionó mucho la idea e inmediatamente forwardié -del verbo forwardear- o pa´que me entiendan reenvié el correo a mi pareja de buceo Juan Carlos Lagos –nomás pareja de buceo, no vayan ustedes a pensar mal- le encantó la idea y cuando nos dimos cuenta ¡Pá su mecha! –exclamación cien por ciento Jarocha- pues allá íbamos hasta casa’e’suchi –otra exclamación Jarocha- al hermoso Puerto de Veracruz. Muy contentos llegamos al hotel, nos registramos y ahora sí, a papear -del verbo… papear- pa´que me entiendan comer, ejercitamos la mandíbula como Dios manda y esperamos a que llegara el Instructor, el buen Gustavo Dietz y compañía: Luciana, la bella esposa de Gustavo; Lourdes, que anda buscando trabajo porque ya va por su segundo año sabático; Elena, que no paró de hablar de los signos del zodiaco, sí, lo que nos hubiera gustado era oírla hablar de las estrellas, pues es astrónoma, no astróloga; Manuel, el más recto (sin albur) y Ludwig, mejor conocido como el Popochas, que les cuenten el chiste, pues nos fuimos a echar cenita y hablar un poco del plan de buceo, al terminar Juanca y yo aprovechamos unos minutos y fuimos a comprar unas bebidas a una farmacia a un lado del hotel, y ahí, sí ahí, descubrí el verdadero sentido y género de mi profesión gracias a una amable empleada del establecimiento, que al reconocerme como persona pública -pues soy actor- me preguntó si yo era actor “chistoso”, ¿Qué? pues… pues sí, soy actor y comediante, llamó a su compañera para que me viera y “riera” porque no paraban de reírse al verme, lo cual me alabó generosamente, pero analizando bien el comentario de esta amable señorita y las risas de su compañera, descubrí un nuevo género dentro de la actuación y ¿saben que? yo pertenezco a el: al “género chistosito”, si, soy Actor del Género Chistosito. Al otro día, el “actor del género chistosito” y todos los demás estábamos listos a las 7 am desayunando y nerviosos por nuestra aventura de buceo en barcos hundidos, pero después de no dormir por la importancia del grandioso género recién descubierto, las palabras que yo pudiera decirles, o sea palabras más, palabras menos, pasan a ser parte de las maravillosas historias de esos increíbles barcos hundidos en las profundidades de nuestros mares, porque al fin y al cabo, la curiosidad que me orilló a meterme donde nadie me llamó, se volvió una maravillosa historia… una maravillosa historia más que contar...
Atte.
Gerardo Gallardo
Actor del género chistosito
www.gerardogallardo.com.mx
contrata@gerardogallardo.com.mx
18 AÑOS FORMANDO BUZOS!
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