Bitácora Julio 2008
:: Isla de Lobos ::


Buceando Isla de Lobos - VER

Tamiahua, Veracruz.
Es un húmedo y caluroso amanecer de Julio. La mañana comienza a clarear y nosotros, después de haber viajado toda la noche, arribamos a este lugar de fábulas. El camino bordeando el canal y rodeado de manglares, las lanchas en el muelle de madera, el amanecer despuntando: contra todos los pronósticos vamos a tener sol!

Descargamos el equipaje, separamos el equipo de buceo (que se puede mojar) de nuestra ropa y artículos personales y nos dirigimos a la palapa porque ya está servido el desayuno. Al finalizar, nos encaminamos al muelle para abordar las lanchas que nos llevarán a la tan esperada Isla Lobos. Recibimos una cálida bienvenida por parte de la tripulación y zarpamos. A la salida del canal, donde se une con el mar nos esperaban unas olas que a primera vista no eran muy amistosas, pero el capitán sabía cómo manejar la situación y antes de darnos cuenta estábamos navegando.
Una hora y media más tarde habíamos llegado: Isla de Lobos, una pequeña porción de tierra rodeada de arrecife somero, colmada de palmeras y dueña de unas playas maravillosas. El azul del agua nos invitaba a sumergirnos, un azul cristalino pero muy azul, diferente al azul turquesa del caribe. El faro se impone en el lado poniente de la isla.
Acabados de llegar notamos que el cielo estaba apunto de caérsenos encima y por más que corrimos hasta el sitio de acampar, no logramos armar las tiendas de campaña antes que se largara el aguacero. De repente nos vimos envueltos en una turba de viento feroz y gotas de lluvia tan gordas que unas pocas te mojaban completo. Todo amenazaba con salir volando: la mayoría de las tiendas de campaña no estaban armadas!! Cada quien le hizo como pudo y esperamos a que pasara la tormenta, típica de estas épocas: 15 minutos después estábamos levantando el campamento sin lluvia…
Rápidamente nos alistamos para nuestras primeras inmersiones… Para ambientarnos buceamos unos arrecifes cercanos y de poca profundidad, con hermosas formaciones de coral y muchos peces. La visibilidad es impresionante, más de 30mts!!!
Nuestra mayor expectativa era bucear la Plataforma Tiburón, una plataforma petrolera fuera de uso que está a 5 minutos de la isla. Esta plataforma es propiedad de PEMEX y la Marina de México es la encargada de controlar todo lo que pasa en estas aguas, pero es muy raro encontrar una patrulla (o interceptora) por la zona, CLARO excepto cuando fuimos nosotros!!!! Al día siguiente nos desayunamos con que la interceptora estaba en el muelle de la isla, solicitando documentos de todos los recién llegados y pidiendo informes de que hacíamos y que íbamos a hacer!!! Y tomando el dicho al pié de la letra ¨más vale pedir perdón que pedir permiso¨ cambiamos nuestro plan y elegimos otros sitios de buceo para ese día. No nos decepcionamos, el barco hundido Melchor Ocampo se veia completo, de proa a popa y en el arrecife Dedos espiamos a un tiburón Gata de más de 2 metros durmiendo en una cueva…
Al regresar pusimos manos a la obra para elaborar el plan que nos llevaría con éxito a bucear la plataforma: convenimos en que la interceptora no regresaría hasta el día siguiente a las 9 de la mañana, por lo que programamos nuestra salida a las 6 de la mañana, cosa que si volvía la interceptora, nos encontrara ya de regreso, y sí funcionó!!! Valió la pena levantarse de madrugada y casi a hurtadillas montarnos en las lanchas: al llegar, la estructura de la plataforma es impresionante pero no tenía aspecto prometedor…. Hasta que metes tu cabeza al agua: los tubos de la estructura (de 30 a 60 cm de diámetro) están completamente cubiertos de corales blandos, esponjas y plantas acuáticas, lo que da refugio a miles y miles de peces multicolores, que a su vez son alimento de otros peces más grandes, las barracudas son las guardianas de la plataforma y parecen estar suspendidas entre la estructura desafiando la corriente que no es nada despreciable!!! Esta inmersión se mereció estar dentro de los diez mejores buceos que he hecho en mi vida!!!! En lo único que podía pensar es: cuando regresamos????
El plan salió según lo previsto, regresamos al muelle, fuimos a desayunar y cuando nos disponíamos a realizar nuestra última inmersión apareció la interceptora…. Nosotros, como si nada hubiera pasado, subimos a las lanchas silbando bajito y con una gran sonrisa en nuestros rostros y nos fuimos a bucear El Paris, un barco hundido (ya muy desbaratado) que está a 4-5mts. de profundidad y es una gran pecera natural!!
Cientos de peces nos despidieron de Isla Lobos en este último buceo, dejandonos con ganas de más….
Pero lo bueno todavía no se acababa!!! A nuestra llegada al muelle en Tamiahua una regadera de agua caliente y una maravillosa comida con pescado asado y arrachera nos aguardaban. Ya oliendo a limpios nos sentamos a la mesa para disfrutar de esta deliciosa comida antes de despedirnos de nuestros excelentes anfitriones.

Llegar a Isla Lobos no es fácil: aunque son 350KM desde la ciudad de México a Tamiahua el camino es muy engorroso y puedes tardar hasta 7:30hs. en recorrerlo. Para acampar en la isla (o simplemente descender) se necesita un permiso especial ya que la isla como la plataforma son propiedad de PEMEX. En la isla no hay NADA, más que el faro y el farero!!! Por lo que todo (TODO) hay que llevarlo desde tierra…. Pero todo este trajín vale totalmente la pena por el solo hecho de llegar un lugar único, que muy pocas personas tienen acceso y el poder sumergirte en estos maravillosos sitios donde todavía la vida marina se desarrolla casi inmune a la invasión del hombre….

Se te antojó????

Reserva tu lugar en nuestra próxima expedición!

Gustavo Dietz Moch