|
Bitácora
Enero 2009
:: TIBURONES ::

Tiburones
Toro en Playa del Carmen
|
Todo
empezó hace un año, nos habían dicho que
habían buceado con tiburón toro y que era una
experiencia casi religiosa, así que nos preparamos cuatro
amigos incluyendo el Gus, Memo y Luis José. Hicimos este
viaje especialmente para verlos, como cuando vas a ver a tu
gran amor y no te importa reparar en gastos ni tiempo... |
|
Teniendo
la maravillosa noticia en el aeropuerto de la cd. de México
que los tiburones se habían ido, pelado, esfumado.
Pero teniendo ya todo pagado y un pie en el avión fuimos
sabiendo que nuestro gran amor se había ido. Los que
me conocen saben que cuando algo está en mi mente me
es difícil quitármelo y este gran amor (tiburón
Toro) tenía que verlo. Un año después
recibo la llamada de mi buen amigo Gustavo Dietz y con este
hermoso lenguaje me comunica: ¨Oyeme p#%&o ya están
los tiburones toro y eres p#%$&o si no vienes. De este
modo sutil me convence y me presto a tomar mi avión
a Playa del Carmen rogando que estuvieran y rogando
a su vez que ya no estuvieran.
Llega
el gran día, la noche anterior me fue difícil
conciliar el sueño, llegamos a la lancha y el Chino
nos da las instrucciones:¨Vamos
a tirarnos al agua juntos muy juntos, nada que me dolió
el oído, rapidito; nos ponemos detrás de unas
piedras, vamos a alimentar a los tiburones, no se preocupen
van a estar como a metro y medio (sic), no están interesados
en nosotros solo en el pescado que llevamos. Cuando les avise
todos subimos nada de quedarse okey?¨ y todos respondimos
okay. ¨Ha por cierto (termina el Chino) no se me pongan
nerviosos porque se alteran los tiburones¨ (perfecto,
pensé, ahora como me tranquilizo!). Saltamos al agua
junto con tres botes de carnada que ruegas no se abran en
el salto, al lado de mi compañero y amigo inseparable,
don Gus, dándome unos ¨delicados¨ golpes para
que observara a los tiburones que esperaban su almuerzo.
Llegamos
al fondo y poco a poco van apareciendo los tiburones toro
de un tamaño
grandes, grandes, jamás
había estado tan cerca de un tiburón tan grande
(salvo los tiburones ballena). Me impresiono el ancho, creo
que entre 90cm a 1mt de ancho, gordas (dicen que solo se acercan
las hembras), y la más grande de aprox. 2.50mts. Se
los juro que no exagero, mi palabra de buzo, los toros se
acercaban cada vez mas, mi compañero me hacía
unos delicadísimos jalones a mi cuerpo para que observara
hacia mi espalda como los tiburones se entretenían
con nuestras aletas, viendo si eran algún tipo de pescado
gourmet. Con posición de karateka que con franqueza
observe que los tiburones entraron en pánico pero no
dejaron de acercarse. Después de 40 min que tratas
de evitar pensar en todas estas peliculitas tan terribles
sobre los tiburones el Chino hace la bati señal pulgares
arriba y en sus ojos veías que te decía no se
me rajen vamos a salir de aquí. Lo primero que sabes
es que estas rodeado de nueve tiburones que están desde
tu espalda, derecha, izquierda y frente dando vueltas, nunca
paran de moverse, le ves la forma, los ojos, es difícil
salir a superficie pero hay que despedirse de este HERMOSO
animal, no quieres despedirte. La otra es que vas a estar
a media agua viendo a los tiburones darte unas vueltecitas,
finalmente, después de tres minutos nos dispusimos
a subir a nuestra embarcación.
Te
puedo decir que fue una gran experiencia, y son unos animales
increíbles y por favor no consuman carne de estos animales
ya que nos los estamos acabando y son muy importantes para
el equilibrio en nuestros mares.
Tonatiuh
García Díaz
|